Cuantas veces he sentido en mi vida que tengo que hacer “grandes trucos de magia” para lograr que “esas personas especiales” sepan cuanto valen para mi, creo que como Mago si moriría de hambre, pero las historias pasan, cambian dia a dia, el mundo sigue girando sin parar y cada uno de nosotros debe tener la creatividad suficiente para que como Hombres podamos dar la talla para lograr que ese tan ansiado “gran truco” haga que ese publico espectador se maraville de lo logrado, en estos tiempos he aprendido con sudor y lágrimas cosas que en toda mi existencia iba olvidando, recordar que hay momentos sublimes, especiales, profundos, únicos…que tan solo rosar la piel con tus manos, tocar el rostro de esa persona, sentir su aroma, compararla con cosas unicas en el planeta, detalles, regalos, palabras o simplemente mirarla fijamente a los ojos puede decir más que mil palabras y es más, puede hacer más que mil trucos magicos…a este tiempo puedo definir que solo espero que en mi existencia no se acaben los conejos para sacarlos del sombrero en el momento en que se necesiten y en el tiempo en que deban salir…a veces nuestro mejor “truco” no esta bajo la manga, sino solo en tu locura llamada Creatividad e Imaginación. Como decía Albert Einstein “La locura es más grande que la imaginación”, de ser cierto en el tiempo todo esto prefiero ser un loco sin remedio que un creativo sin ideas…
Esta foto fue para el Día De La Madre =) (Taken with instagram)
…”Olvídate de los demás y presta atención a los graves”, me susurró al oído. “Trata de seguir tu ritmo.”
En ese momento comprendí que no siempre tenemos que aprender las cosas más importantes, sino que ya forman parte de nuestra naturaleza.
Cuando nos convertimos en adultos, y cuando nos hacemos viejos, tenemos que seguir bailando. Los ritmos cambian, pero la música es parte de la vida, y el baile es la consecuencia de dejar que este ritmo salga de nosotros.
Todavía bailo cada vez que puedo. Con el baile, el mundo espiritual y el mundo real logran coexistir sin conflictos.
Como alguien dijo una vez, “las bailarinas clásicas bailan siempre de puntillas, porque están al mismo tiempo tocando la tierra y alcanzando el cielo.
No me dejes pedir alivio para mi dolor…
Señor, no me dejes orar para ser protegido de los peligros, sino para ser valiente para enfrentarlos.
No me dejes pedir alivio para mi dolor, sino para tener el coraje de soportarlo.
No me dejes buscar aliados para las batallas de la vida, sino aprender a confiar en mi propia fuerza.
Que no me ponga ansioso, esperando estar a salvo, sino tener paciencia para conquistar mi libertad.
Haz que no sea cobarde; a pesar de contar siempre con Tu misericordia;
Y que esté al alcance de Tu mano en los momentos de derrota.